APRENDIENDO...
He aprendido que la vida es muy corta,
que el tiempo pasa muy deprisa y, por mucho que lo intente,
siempre me quedarán cosas por hacer.
He aprendido a saber estar pero sobre todo
he aprendido que no tengo que estar siempre.
A que me arrepentiré por cosas que he hecho
pero también me arrepentiré de las que no hice.
Que puedes volver a enamorarte, da igual la edad,
el lugar, las circunstancias… las cosquillas en el estómago aparecen,
la ilusión, los planes… de otra manera, pero aparecen.
He aprendido que hay personas que siempre están ahí y
también que hay otras que no están porque nunca estuvieron.
Que si deseas algo con todas tus fuerzas, si piensas en ello a diario
con la ilusión de un niño es casi seguro que lo conseguirás y, si no lo consigues,
no te quedará ninguna duda de que lo intentaste.
He aprendido que hay cosas que duelen y dolerán siempre,
que hay vacíos que no se pueden llenar, sólo aprender a vivir con ellos.
Que en las cosas pequeñas, en los pequeños detalles está el verdadero
valor, que todo el mundo tiene un precio pero a algunos se nos compra
con cariño, comprensión, compañía y con esos pequeños detalles.
He aprendido que las distancias no existen, que los kilómetros sólo son medida,
que los muros y las separaciones están puestos por nosotros.
He aprendido que detrás de una nueva casa con unas nuevas vistas puede
encontrarse una vida diferente, con nuevas ilusiones y expectativas con las
que seguir aprendiendo porque he aprendido que jamás se deja de aprender.






Maria dijo
Leñes, pues si que has aprendido cosas!
6 Mayo 2011 | 05:19 PM