ESCAPADA A SAHAGÚN
En una suave pendiente entre los ríos Cea y Valderaduey, en la provincia de León y justo en el centro del Camino de Santiago se encuentra Sahagún.
Fue el núcleo originario de el estilo románico-mudéjar y prueba de ello son iglesias como San Tirso construida en el siglo XII y desde 1931 Monumento Histórico-Artístico de interés nacional.


O San Lorenzo, siglo XIII y de gemela tipología que San Tirso, actualmente la están rehabilitando debido a un derrumbamiento interior por el abandono que sufría.


Las torres de ambas son el signo inequívoco del anteriormente mencionado arte románico-mudéjar, exclusivamente hispano. Sahagún fue uno de los focos primitivos, probablemente el inicial, de este estilo en el que se sustituye a la piedra y escultura monumental por el ladrillo.
También pudimos contemplar las ruinas de lo que en su día fue uno de los grandes monumentos medievales españoles El Monasterio de San Facundo. Se conserva la capilla de San Mancio del siglo XII de una nave, realizada en ladrillo y piedra de cantería.



Este gran monasterio que Alfonso VI donó a los benedictinos de la orden de Cluny, llegó a acuñar moneda propia y disponía de Universidad. Sufrió saqueos e incendios por los sahagunenses en revueltas contra el poder feudal de los monjes y en 1812 contra los franceses que se acuartelaron en él, además la desamortización de 1835 lo hundió en el abandono y la ruina.
También se conserva la Torre del Reloj que era una de las torres que flanqueaban la entrada al monasterio.

Juan es el encargado de dar cuerda manual dos veces cada día al reloj de la torre, aprovechando que coincidimos con él allí le acompañamos hasta lo alto de la torre para poder disfrutar de las vistas (los que no tengan vértigo, que a mí me temblaban las piernas en cada escalón que subí y después bajé) además pudimos ver la maquinaría del reloj, la esfera por dentro y las campanas, pocas personas han disfrutado de todo esto por lo que podemos considerarnos visitantes con mucha suerte.





El Arco de San Benito, por el cual hoy día pasa una carretera, era la puerta sur del monasterio, fue modificado en el siglo XVII.

Alfonso VI eligió este monasterio como panteón.

Actualmente sus restos se encuentran en el Monasterio de Santa Cruz, de monjas benedictinas, junto con todo lo que hay en el museo que tienen estas monjas y que no pudimos ver por encontrarse de baja la monja encargada de enseñarlo, lo bueno es que ya tenemos excusa para volver, todo el mundo nos dijo que era digno de ver.

La piedra que veis en primer plano, enfrente del Monasterio de Santa Cruz, marca el centro justo del camino de Santiago


También en Sahagún se encuentra el puente Canto, romano, sobre el río Cea.

Y a unos 26 kilómetros de Sahagún se encuentra en Renedo el nacimiento del río Valderaduey, a este manantial vienen cada día personas para llenar botellas de agua.

Allí mismo, en Renedo, pudimos disfrutar de una tarde de baño y de una merienda junto al río.

Además tuvimos la suerte de poder contemplar las maquetas que realizan Valentín y Jorge Mon de los monumentos de Sahagún, estaban expuestas en San Tirso, esta que os muestro corresponde a cómo fue en su día El Monasterio de San Facundo, ahora sólo quedan las ruinas que habéis visto.

También allí se encuentra el Santuario de la Peregrina, fue una fundanción franciscana del siglo XIII, está ubicada en lo alto de una colina y está dedicado a hospital de peregrinaje, actualmente se encuentra en reconstrucción por lo que no he podido hacer fotos en condiciones aunque merece la pena verla, el estilo mudéjar en este santuario se inspira más en el gótico que en el románico, quizás para la próxima.





Maria dijo
Menuda escapada...y menudo post! No te ha faltado ningún detalle por explicarnos, jeje!
Ay, cómo me gustan los pueblos! Me dan ganas de perderme por cualquiera de ellos (aunque siempre me quede en el mío, jeje).
Besets!
25 Agosto 2009 | 04:27 PM