Un corto pero intenso viaje....
Llevábamos tiempo pensando en realizar este pequeño viaje y ya era hora de aceptar esa invitación que una amiga, Concha, nos había hecho con toda la ilusión del mundo en numerosas ocasiones, la primera cosa positiva que tuvo este viaje fue que me ayudó a quitarme el miedo que había cogido a conducir largas distancias desde que había sido madre, así que cargamos las cosas en el coche y las cuatro amigas partimos con tanta ilusión como ganas de pasarlo bien.
Por el camino hicimos un alto para contemplar las vistas desde un mirador que encontramos.
Cuenca nos pillaba de camino y por supuesto hicimos parada en esta pequeña pero encantadora ciudad donde hay montones de rincones que admirar.
Las famosas Casas Colgantes.
Su preciosa Catedral.
Un puente ideal para los que no tengan miedo a las alturas.
Calles empedradas por las que pasear en
el casco antiguo.
Y montones de sitios para fotografiar y donde fotografiarse.
Nos encantó la ciudad y pasear por ella, y seguramente volvamos porque nos quedaron muchísimas cosas por ver y visitar, pero el tiempo era escaso y a 30 km de Cuenca en dirección a Teruel, estaba nuestro destino y lugar de nacimiento de Concha, Cañada del Hoyo.
Nuestra primera sorpresa en este pueblo fue encontrarnos con la casa de Concha, es una manitas, yo a su lado sólo soy una principiante, os lo garantizo, recicla, decora, pinta, teje y su casa era la viva muestra de su arte, fijaros en como tenía pintada la fachada.
Y Cañada del Hoyo también cuenta con un castillo bastante bien conservado, El Castillo del Buen Suceso.
Comimos en un pequeño restaurante y decidimos ir paseando hasta las Lagunas que se encuentran a 3km del pueblo.
En total son siete lagunas, están en la serranía de Palancanares, es un complejo natural único en el mundo, declaradas Monumento Natural. Pero la que sin duda más me impresionó de las siete fue a la que llaman la Parra y si no juzgar vosotros mismos, aunque no sea lo mismo que estar allí rodeados sólo por el ruido de la naturaleza.
Las lagunas se dividen en dos grupos, el superior que consta de tres y el inferior con las cuatro restantes, el inferior está dentro de una finca llamada Las 7 Leguas que pertenece a Simón y su familia, junto a él y su mujer pudimos disfrutar al día siguiente de una exquisita paella, si dijera que fueron muy hospitalarios con nosotros me quedaría corta, fue mucho más que eso.
Y por supuesto tengo que recordar a Tejo, el perro de Simón, que el día que llegamos a ver las lagunas como fuimos andando al final se nos hizo de noche, y el pobre animal se empeñó en acompañarnos los 3km por la carretera hasta el pueblo, por más que le dijimos que volviera no hubo manera posible, no se separó de nosotras hasta que llegamos.
Ya os digo, fue un viaje corto pero muy intenso en el que hubo tiempo para todo, paseos…
Engrandecer nuestra amistad...
Música, o algo parecido…
Una cena a base de chuletas y pinchos de chorizo y morcilla con Paco y María, hermano y cuñada de Concha, al lado de la chimenea, risas en pijama, té de río y colores de otoño que aún tengo grabados en mi retina…
Y de vuelta a casa paramos a ver las Torcas, algo espectacular que está a 10 kilómetros de las Lagunas.
Os dejo la dirección de la página de las Lagunas, porque de verdad que merece la pena conocerlas y saber su historia, aunque en un principio pensaba hacerlo en el post creo que mejor que está explicado en esa página no lo voy a poder hacer yo.
Y por supuesto recordar a Paco, con el que compartimos una extraordinaria velada y al que cogimos un tremendo cariño pero poco tiempo después nos dejó.
PD. Hubiera hecho antes el post pero la Chikitina ha tardado un poco en mandarme las fotos, jeje



odys dijo
Los mejores viajes, sin duda, los que haces en compañía de los buenos amigos, ya que el de la buena amistad es en sí mismo un viaje alucinante.
No sé, creo que es el hecho de compartir una pequeña escapada de dos o tres días con los amiguetes lo que convierte el viaje en una feliz aventura. Por lo que cuentas os lo pasasteis genial, conocisteis buena gente, descubristeis algunos lugares cuya belleza es de quitar el hipo, como esas lagunas por ejemplo, y lo hicisteis juntas, que es lo que importa :-)
Besos trasnochadores, después de aguantar el melodramatismo histriónico de Iker Jiménez no podía encontrar algo más refrescante para contrarrestarlo que estas líneas tuyas y esas fotos tan xulas que nos has regalado.
¿Te había dado ya un beso de buenas noches? Bueno, pues ahí va otro...
20 Abril 2009 | 01:58 AM