VALE, PUES HABLEMOS DE CRISIS.
No sé si es algo normal, no sé si pasa muy a menudo, ni siquiera sé si sólo es casualidad, sólo sé que hace que algo dentro de mí se retuerza.
En los últimos años he comprobado que los padres de amigos míos se han separado, después de muchos años de matrimonio, algunos ya con nietos.
Lo peor de todo no es en sí la separación, hay veces que aguantas por los hijos una vida que no te gusta y cuando los hijos se van, y hacen su vida, algunos matrimonios se dan cuenta de que sus vidas están vacías y que ya no hay nada que les una, hasta aquí más o menos normal, por decir algo.
Pero es que los casos de los que hablo tienen algo en común, resulta que el marido, por una supuesta crisis que les entra a los hombres a cierta edad, se enrolla con alguna más joven, y se cree que es un chaval en lo mejor de la vida. En algún caso la mujer se ha enterado de la aventura y le ha mandado a hacer gárgaras, pero en otros él se ha ido directamente pensando que comienza una vida nueva con una mujer estupenda y mucho más joven que la que tiene en casa.
Y estos casos también tienen otra cosa en común, que el gilipollas del marido al final se ve sin la chica joven, sin mujer, con los hijos cabreados y sin poder disfrutar de más días en familia nietos incluidos.
Vale, es posible que exista una crisis, yo no soy una especialista, pero ¿qué pasa con las nuestras? ¿a qué edad exactamente nos tendría que dar esta supuesta crisis para buscarnos un hombre más joven? Que lo mismo a nosotras no nos importa que luego nos deje, es más, a nosotras seguro que no nos saca el dinero y el revolcón no hay quien te lo quite ¿no? Porque me paso la vida oyendo como hombres de “mediana” edad bromean (como si hicieran gracia) de que en su casa comen siempre lo mismo, hay que joderse, y qué se supone que comen sus mujeres, si seguro que se pasan la vida a dieta, lo siento, pero es que me hierve la sangre con estas cosas.
Ahora vivimos de otra manera, pero esas mujeres de las que hablo se han pasado la vida criando hijos, limpiando la casa y asistiendo al marido que venía muy cansado de trabajar. Han tenido que hacer maravillas para salir adelante y se han olvidado de ellas mismas por cuidar de su familia. Y estos hombres de los que hablo ahora que están mejor económicamente y que podrían disfrutar de la vida con la mujer que siempre ha estado a su lado se escuda en una crisis de identidad en la que el tratamiento consiste en: realizar regalos a la otra que en tropecientos años de matrimonio jamás le ha hecho a su mujer. Llevar a la otra de viaje a sitios maravillosos mientras que a su mujer al mejor sitio que la ha llevado ha sido a Benidorm y en pleno agosto, y como esto otras muchas cosas.
En fin, me duele ver a las madres de mis amigos que lo han o lo están pasando tan mal, pero si soy sincera, me alegra ver que al final ellas salen adelante y siguen disfrutando de sus hijos y de sus nietos y sus maridos acaban por ahí arrastrando los pies dándose cuenta de la estupidez que han cometido, bueno, si soy sincera de verdad lo que más me alegraría es que esos hombres lo pensaran un poco antes de meter la pata y no después.
Por cierto, mi hijo me dijo ayer: “Mamá, para lo vieja que eres estás muy guapa y no tienes arrugas”, no sabía muy bien si darle un beso o castigarle un mes sin dibujos, así que le di las gracias porque sé que fue un cumplido.
Pero……………….. ¿Debería empezar a preocuparme?







Jose Alberto dijo
La respuesta la tiene tu marido.. Mi pronóstico (perdona el atrevimiento), es que no tienes que preocuparte.
La reflexión, a tu altura, como siempre :-)
Un beso..
28 Octubre 2008 | 11:05 PM